sábado, 14 de febrero de 2015

Haciendo historia sobre el INSTITUTO SAN FRANCISCO DE SALES

          La manzana histórica es la gran protagonista de la ciudad de Viedma y fue declarada Monumento Histórico Nacional. Allí es posible observar la catedral de Nuestra Señora de la Merced, construida en el año 1912 junto a lo que fue el obispado de Viedma, el ex colegio San Francisco de Sales y el Museo Salesiano.
          El colegio de varones “San Francisco de Sales” nació a pedido de las autoridades locales, interesadas en elevar el nivel cultural de los lugareños, y la misión estuvo encomendada al Padre Fagnano.
          El edificio fue inaugurado en el año 1884 y además de la educación tradicional, con la intención de incorporar los desamparados a la sociedad productiva se implantó una serie de talleres de carpintería, sastrería, zapatería e imprenta -donde se imprimía el periódico “Flores del Campo” de los salesianos-.
          El inmenso edificio contaba con una capilla, talleres de artes y oficios, teatro, salones, comedores, dormitorios y una torre que se convirtió en emblema de Viedma, con campanario y un reloj.
          En 1904 las dependencias del vicariato pasaron a formar parte del Colegio San Francisco de Sales hasta que en 1975 fueron destinadas al museo. En 1979 el antiguo colegio se vio obligado a mudarse en la búsqueda de nuevas y más cómodas instalaciones, y años después gran parte del histórico emplazamiento fue vendido a un vecino viedmense

          El Colegio San Francisco de Sales se inauguró el 24 de marzo de 1884, con 30 alumnos. Primero ocupó un modesto local al lado de la iglesia, en tanto se construía el edificio definitivo, con estructura de hierro y bovedillas de ladrillos. Se inició como escuela elemental para varones, pero en 1889 se agregó una sección de Artes y Oficios y, un año después, otra de Enseñanza Agrícola. Entre 1894 y 1910, funcionó también un Asilo de Menores, con niños provenientes de la región y de otros puntos del país. La Escuela de Artes y Oficios y la de Agricultura dejaron de funcionar hacia la década del ’30. Hoy alberga al “Museo Teconológico del Agua y el Suelo” y al “Museo Salesiano Cardenal Cagliero”.

La publicación salesiana apareció entre 1903 y 1947, con fuerte contenido religioso y embates contra otros periódicos locales.

          Debe destacarse, en este punto, que el periódico salesiano cumplió con creces el propósito manifiesto, con artículos bien escritos, de prosa elegante y cuidado vocabulario. Eran tiempos en que la Iglesia hacía ferviente campaña de captación de adeptos entre los sectores más humildes y miraba con interés a la clase trabajadora, para competir con el creciente y revoltoso movimiento sindical anarco-socialista. Así, en paralelo a la creación de los Círculos Católicos de Obreros (que hoy subsisten en Viedma y Patagones sólo como lugares de esparcimiento y copas) desde las páginas de “Flores del Campo” se difundía la doctrina social del catolicismo.
          Pero no se descuidaban los reflejos del vasto accionar de la misión salesiana y de la intensa vida social-cultural de la época, en los colegios curas y monjas, en los salones municipales y las bibliotecas; por lo cual se constituyó durante los 44 años continuados de aparición semanal en un punto de referencia obligado.
          Por otra parte la imprenta montada en el colegio San Francisco de Sales, para editar “Flores del Campo”, cartillas evangélicas y libros de misa, fue la escuela tipográfica más importante de la región, de la que saldrían decenas de trabajadores gráficos muy bien capacitados. 
          Lamentablemente en el Archivo Histórico Provincial sólo se pueden encontrar algunos números sueltos de las más de 2.000 ediciones consecutivas de “Flores del Campo”, que con 800 ejemplares de distribución local y regional constituía en aquellos tiempos un verdadero récord periodístico.


          El Colegio San Francisco sigue en el Instituto Don Bosco. Claro, ya no son treinta alumnos sino 227; es mixto, tiene ocho secciones contando el nivel inicial, el preescolar, el 1º, 2º y 3º ciclo.
Sandra Patricia Carrizo es su Directora y Gabriela Inés Araque su secretaria. Tiene ocho maestros de grado y cinco docentes para las áreas especiales (Ed. Física, plástica, música e informática). Cierto que los tiempos han hecho reemplazar a sus talleres de zapatería, hilandería, etc. Por una hermosa sala de informática, lograda gracias al apoyo económico de su exalumno Juan Vecchi, hoy 8º sucesor de Don Bosco.-
          La animación espiritual sigue de la mano del Director de la Obra el P. Luciano Cibién que vuelca su experiencia en las almas de toda la comunidad educativa.