Haciendo historia sobre el INSTITUTO SAN FRANCISCO DE SALES
La manzana
histórica es la gran protagonista de la ciudad de Viedma y fue declarada
Monumento Histórico Nacional. Allí es posible observar la catedral de Nuestra
Señora de la Merced, construida en el año 1912 junto a lo que fue el obispado
de Viedma, el ex colegio San Francisco de Sales y el Museo Salesiano.
El colegio de varones “San
Francisco de Sales” nació a pedido de las autoridades locales, interesadas en
elevar el nivel cultural de los lugareños, y la misión estuvo encomendada al
Padre Fagnano.
El edificio fue inaugurado en el
año 1884 y además de la educación tradicional, con la intención de incorporar
los desamparados a la sociedad productiva se implantó una serie de talleres de
carpintería, sastrería, zapatería e imprenta -donde se imprimía el periódico
“Flores del Campo” de los salesianos-.
El inmenso edificio contaba con
una capilla, talleres de artes y oficios, teatro, salones, comedores,
dormitorios y una torre que se convirtió en emblema de Viedma, con campanario y
un reloj.
En 1904 las dependencias del
vicariato pasaron a formar parte del Colegio San Francisco de Sales hasta que
en 1975 fueron destinadas al museo. En 1979 el antiguo colegio se vio obligado
a mudarse en la búsqueda de nuevas y más cómodas instalaciones, y años después
gran parte del histórico emplazamiento fue vendido a un vecino viedmense
El Colegio San
Francisco de Sales se inauguró el 24 de marzo de 1884, con 30 alumnos. Primero
ocupó un modesto local al lado de la iglesia, en tanto se construía el edificio
definitivo, con estructura de hierro y bovedillas de ladrillos. Se inició como
escuela elemental para varones, pero en 1889 se agregó una sección de Artes y
Oficios y, un año después, otra de Enseñanza Agrícola. Entre 1894 y 1910,
funcionó también un Asilo de Menores, con niños provenientes de la región y de
otros puntos del país. La Escuela de Artes y Oficios y la de Agricultura
dejaron de funcionar hacia la década del ’30. Hoy alberga al “Museo
Teconológico del Agua y el Suelo” y al “Museo Salesiano Cardenal Cagliero”.
La publicación salesiana apareció
entre 1903 y 1947, con fuerte contenido religioso y embates contra otros
periódicos locales.
Debe
destacarse, en este punto, que el periódico salesiano cumplió con creces el propósito
manifiesto, con artículos bien escritos, de prosa elegante y cuidado
vocabulario. Eran tiempos en que la Iglesia hacía ferviente campaña de
captación de adeptos entre los sectores más humildes y miraba con interés a la
clase trabajadora, para competir con el creciente y revoltoso movimiento
sindical anarco-socialista. Así, en paralelo a la creación de los Círculos
Católicos de Obreros (que hoy subsisten en Viedma y Patagones sólo como lugares
de esparcimiento y copas) desde las páginas de “Flores del Campo” se difundía
la doctrina social del catolicismo.
Pero
no se descuidaban los reflejos del vasto accionar de la misión salesiana y de
la intensa vida social-cultural de la época, en los colegios curas y monjas, en
los salones municipales y las bibliotecas; por lo cual se constituyó durante
los 44 años continuados de aparición semanal en un punto de referencia
obligado.
Por
otra parte la imprenta montada en el colegio San Francisco de Sales, para
editar “Flores del Campo”, cartillas evangélicas y libros de misa, fue la
escuela tipográfica más importante de la región, de la que saldrían decenas de
trabajadores gráficos muy bien capacitados.
Lamentablemente
en el Archivo Histórico Provincial sólo se pueden encontrar algunos números
sueltos de las más de 2.000 ediciones consecutivas de “Flores del Campo”, que
con 800 ejemplares de distribución local y regional constituía en aquellos
tiempos un verdadero récord periodístico.
El Colegio San
Francisco sigue en el Instituto Don Bosco. Claro, ya no son treinta alumnos
sino 227; es mixto, tiene ocho secciones contando el nivel inicial, el
preescolar, el 1º, 2º y 3º ciclo.
Sandra Patricia
Carrizo es su Directora y Gabriela Inés Araque su secretaria. Tiene ocho
maestros de grado y cinco docentes para las áreas especiales (Ed. Física, plástica,
música e informática). Cierto que los tiempos han hecho reemplazar a sus
talleres de zapatería, hilandería, etc. Por una hermosa sala de informática,
lograda gracias al apoyo económico de su exalumno Juan Vecchi, hoy 8º sucesor
de Don Bosco.-
La animación espiritual sigue de
la mano del Director de la Obra el P. Luciano Cibién que vuelca su experiencia
en las almas de toda la comunidad educativa.